José Estrada Félix. Palenque, Chiapas.
En venganza porque defendieron sus derechos laborales, tras defenderse
por ser señalados de robarse los desechos de animales que se sacrifican en el
rastro de ésta ciudad, -y a su vez denunciar que se está introduciendo ganado
de mala calidad para su sacrificio y posterior distribución en el mercado local-,
tres trabajadores del ayuntamiento municipal fueron corridos de sus empleos,
“por órdenes del edil municipal, Marcos Mayo Mendoza”.
La noche del pasado
viernes 31 de mayo se suscitó un conflicto entre los trabajadores del rastro y
los tablajeros, debido a que los últimos exigían que tres de ellos fueran
removidos de sus cargos, como limpiadores de viseras verdes, ya que eran
señalados de robárselas bajo la excusa de que el producto presentaba signos de
enfermedades
Manuel Benito; Manuel
Álvarez Gutiérrez y Jesús Sánchez Pineda, pidieron el apoyo de sus compañeros
para evitar que fueran removidos de sus
cargos e iniciaron un paro laboral alrededor de las 10:00 de la noche. El
movimiento se generó luego de que tuvieron conocimiento de que serán removidos
a diversas áreas, como la Coordinación del Deporte y Protección Civil; sin ser
notificados de los cambios. Sin embargo
manifestaron que los tablajeros de ésta ciudad pretenden introducir al mercado
comercial carne proveniente de animales en malas condiciones de salud, con la
finalidad de obtener mayores ganancias.
Durante la manifestación
realizada señalaron que los introductores de ganado exigen que el producto
final de las maquilas les sea entregado directamente, sin que la carne sea
verificada por los inspectores sanitarios; no obstante la tolerancia es tal que
les permiten vender el resto en el mercado local y solo les retiran las partes
afectadas.
Las declaraciones
vertidas hacia la opinión pública en lugar de alertar a las autoridades sobre
la problemática que se mantiene en el centro de procesamiento cárnico, y se
avocaran en verificar el producto que fielmente es comercializado en el mercado
local para abasto de las familias palencanas, decidieron despedir a los
empleados señalando “que solo desprestigiaban al rastro a través de los medios
de comunicación”. “Algunos trabajadores
tenemos más de 10 años de experiencia, señalaron, hemos estado trabajando desde
que se construyó la galera sanitaria. Tenemos experiencia, sabemos cuándo un
animal viene enfermo, fuimos capacitados para desempeñarnos cada quien en su
área”.
Entre 18 y 20 animales
son sacrificados diariamente y de ellos, alrededor del 50 por ciento de las vísceras, es desechada
porque presenta algún síntoma de las enfermedades como la tuberculosis y parasitosis como: la fasciola o “caracolillo”
y la enfermedad conocida como “Hígado Maduro”; o cuando “la carne está
lesionada”, pero no somos nosotros quienes dictaminamos lo que se va a desechar,
sino que existen médicos veterinarios se ocupan de los decomisos -y dan sus
comprobantes cada tablajero-, para que
estas puedan ser incineradas y evitar que el producto en mal estado llegue a la
mesa de los ciudadanos”.














